29 octubre, 2009

El mundo según Monsanto

Bueno, hace tiempo que no poníamos documentales, este me pareció muy interesante y más ahora que se encuentra en debate si se permitirá o no el ingreso de cultivos transgénicos a nuestro país. Si bien es cierto, casi todo lo que comemos es producto de la biotecnología moderna o es derivado de algún producto genéticamente modificado y que hasta ahora no se ha producido daños en nuestro organismo, yo tengo otras razones de por qué para mi no sería bueno que nuestro país acepte este tipo de cultivos.

Obviamente, que una semilla genéticamente modificada dará plantas con mayor productividad y rendimiento por área cultivada; pero, a diferencia de una semilla tradicional que es recolectada y vuelta a sembrar, esta tendrá un precio, convirtiendo al agricultor en un dependiente de la empresa que provee las semillas.

Pero, si quiere el agricultor ya no compra la semilla y vuelve a cultivar usando sus semillas tradicionales. Lamentablemente esto no podría ser posible, ya que las semillas transgénicas tienen un gen que les da resistencia a determinados herbicidas, producidos por las mismas empresas que venden las semillas (Ej. el glifosato), esto para evitar el crecimiento de cualquier maleza, de esta manera asegurarse un mayor rendimiento gracias a la mayor disponibilidad de nutrientes del suelo. Al rociar el terreno con el glifosato, morirán todas las plantas que no sean resistentes a este herbicida, entre ellas, tus plantitas producto de tus semillas tradicionales. Deberás esperar unos años, hasta que el herbicida sea eliminado del suelo.

En segundo lugar, la tecnología y las patentes son extranjeras, así que su uso está controlado y los principales beneficiados serán los creadores de las semillas. El Perú tiene mucho potencial para desarrollar semillas genéticamente modificadas, tiene institutos y centros de investigación que vienen desarrollando variedades de cultivos con algún tipo de característica peculiar, especialmente en resistencia a enfermedades que afectan a nuestros cultivos locales, a heladas y sequías. Una semilla transgénica desarrollada en USA o Alemania, se comportará diferente en un país como el nuestro, ya que nuestras condiciones climáticas, edafológicas, geológicas y biológicas son completamente diferentes al resto de los países, puede ser probable que aquí las semillas transgénicas no tengan el mismo comportamiento que en otros países.

Tercero. Los cultivos transgénicos no son la solución para el hambre en el mundo. Los cultivos transgénicos son utilizados principalmente para el desarrollo de los biocombustibles y el etanol, casi todo el maíz de USA es usado como combustible. El principal problema del hambre en el mundo es la mala distribución, la gente tiene en exceso o no tiene nada, no hay un equilibrio. Si este sistema de distribución no cambia, por más que produzcamos más alimentos, la gente seguirá muriendo de hambre.

Cuarto. Dicen que los cultivos transgénicos han mejorado la calidad de vida de los pequeños agricultores norteamericanos, brasileños, etc. Pero, que es un pequeño agricultor para USA?… Un pequeño agricultor en Norteamérica posee una chacrita de 70 hectáreas, tiene riego tecnificado, tractores y un pequeño subsidio. En nuestro país, un pequeño agricultor sólo posee entre una y diez hectáreas, pero en esa hectárea hay más variedad genética que en las 70 hectáreas del agricultor americano. En Ancash podemos encontrar hasta 7 variedades de maíz para hacer canchita diferentes, en una sola hectárea de cultivo¡ Pero, el problema radica en como aprovechar de esa gran diversidad genética.

Quinto. Al tener un mayor rendimiento y productividad, los cultivos transgénicos pueden llegar a desplazar a los cultivos tradicionales. Un agricultor que tiene su pequeña chacrita con 4 variedades de maíz, entre ellas el maíz morado, ve que su vecino optó por comprar sus semillas mejoradas y sembrarlas obteniendo buenos resultados. Entonces, el primer campesino no querrá quedarse atrás y también optará por esta semilla, que pasó con sus 4 variedades de maíz? y si no fuera uno sino cientos de agricultores que hagan esto, que pasará con nuestro maíz morado?

Y para terminar y dejarlos con el documental, no permitir el ingreso de cultivos transgénicos no quiere decir cerrar el paso al progreso y desarrollo de la biotecnología en nuestro país. Nosotros podemos generar nuestras propias semillas transgénicas, especiales para las condiciones de nuestro territorio. Por ejemplo, cultivos que puedan desarrollarse en ambientes muy secos, con muy baja actividad de agua y pocos nutrientes, como son los terrenos de nuestra costa peruana; o también, cultivos resistente a heladas, para desarrollarse en zonas elevadas o en mesetas. De esta manera, podremos aprovechar cada espacio de nuestro territorio y no desplazar a nuestros cultivos altamente diversificados.

En cuanto a la transferencia horizontal de genes y la contaminación genética, es otro tema, de otro post. Aquí va el video.

Recordemos que en la diversidad genética está la clave para el desarrollo de la biotecnología en nuestro país, aprovechémosla¡

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